La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es una creciente amenaza mundial que afecta tanto a la medicina humana como a la veterinaria. En la práctica de los pequeños animales, las infecciones cutáneas, en particular la pioderma canina, son motivos frecuentes de prescripción de antibióticos sistémicos. Esto hace que la dermatología sea un área crítica para mejorar la administración de antimicrobianos.Las directrices internacionales actuales hacen hincapié en un principio clave: la terapia antimicrobiana tópica debe ser el tratamiento de primera línea para las piodermas superficiales, reservando los antibióticos sistémicos principalmente para las infecciones profundas o los casos en los que no funcione el tratamiento tópico adecuado (Loeffler et al., Directrices ISCAID 2025).
Los antibióticos sistémicos no sólo afectan al lugar de la infección, sino también al intestino, la piel y la microbiota ambiental, lo que aumenta la presión selectiva para las cepas resistentes. En cambio, los antisépticos tópicos actúan localmente, minimizando una alteración microbiana más amplia.
Los antisépticos como la clorhexidina actúan a través de múltiples objetivos celulares (alteración de membranas, desnaturalización de proteínas), lo que hace menos probable el desarrollo de resistencias en comparación con los antibióticos que actúan sobre una única vía molecular. El uso dermatológico veterinario a largo plazo ha demostrado una eficacia sostenida con problemas de resistencia mínimos documentados.
Un ensayo controlado aleatorizado demostró que un protocolo de champú con clorhexidina al 4% (combinado con una solución tópica) era clínicamente comparable a la amoxicilina-clavulánico sistémico para tratar piodermas caninos superficiales (Borio et al., 2015). Esto apoya el concepto de que muchas infecciones leves a moderadas pueden tratarse eficazmente sin antibióticos sistémicos.
(Directrices ISCAID 2014, actualizadas en 2025)
La eficacia de la terapia con champú depende de su uso correcto; a continuación se indican algunas recomendaciones de las Directrices del ISCAID:
Cuando se aplica correctamente, la terapia tópica puede reducir significativamente la prescripción de antibióticos sistémicos en casos de dermatología.
La integración de los champús tópicos en los protocolos dermatológicos rutinarios contribuye a la gestión de los antimicrobianos al:
En la medicina veterinaria moderna, los champús tópicos no son meros tratamientos de apoyo, sino un componente estratégico del uso responsable de antibióticos.
Los siguientes productos son algunos de nuestros mejores aliados en la lucha contra el uso excesivo de antibióticos:
Champú con acción desinfectante que contiene digluconato de clorhexidina, formulado para favorecer la higiene de la piel en casos de sobrecrecimiento microbiano.
Prácticas toallitas húmedas limpiadoras para perros, gatos, caballos y otros animales, que contienen clorhexidina y Tris-EDTA. Ideales para la limpieza diaria de patas, espacios interdigitales y pliegues cutáneos, y muy prácticas para su uso entre baños.
Un gel hidratante que incluye dicoglunato de clorhexidina para la hidratación y la protección. Crea una película protectora, pero transpirable, sobre la piel que puede ayudar a prevenir el acceso de bacterias no deseadas a la piel o a la herida.
Nuestra fórmula patentada para los oídos. Incluye una combinación única de clorhexidina y Tris-EDTA. Disponible tanto en solución para aplicar directamente en el oído como en toallitas que pueden ser una alternativa fácil o un complemento para que el propietario de la mascota las utilice en casa.